La pieza rara que parece no encajar
Dentro de otra comparación de la vida, se me ocurre pensar en la vida como un rompecabeza.
Sí, donde cada persona es una pieza especial, única, que entrega tus atributos, sus especificaciones,
su forma, para complementarlo y completarlo.
Al faltar una pieza, falta algo, el rompecabeza no sirve, no funciona.
¿Cuántas veces has montado un rompecabeza para darte cuenta al final de que falta una pieza?
Sientes que perdiste el tiempo, y que no lograste terminar tu objetivo...
Así somos.
Una pieza.
¿Si cada pieza es distinta? ¿'Por qué nos queremos parecer a los demás?
¿Por qué nos complicamos cambiando nuestra forma?
Si la cambias, ya no entras en el lugar asignado, ya el rompecabezas no sirve...
¿Por qué mutilamos nuestro corazón al percatarnos de que nuestra forma es tan y tan única,
que pareces ser la pieza rara que no encaja en ningún lugar?
Esa es la mejor parte, la que siempre buscas, tienes en la mente,
la que tratas de colocar en cada espacio que encuentras,
la pieza clave para terminar la obra.
Hoy me percate que soy esa pieza rara.
Al principio con tristeza,
pero después de analizarlo,
con gran alegría.
Pues me di cuenta de ser esa pieza importantísima,
que otros pueden subestimar, tildar, o renegar,
pero es la que completa tu corazón.

Emamixx(pero con una sola"x") dijo
Muy bello, pensé que iba acabar triste pero como siempre me sorprendes mucho mucho!
10 Abril 2009 | 09:04 AM