Publicidad:
Terra
La Coctelera

¡Desperté!

¡Desperté!

Vivencias nuevas me dan nuevas perspectivas.

Que me gustaba la naturaleza, si.

Descubrir amor por la neblina es otra cosa.

Atravesar gotitas suspendidas es mágico.

Ver los rayos del sol asomarse entre las nubes

es todo un espectáculo.

El atardecer, es como revivir.

Y aunque no he tenido el placer

de ver un amanecer,

reconozco su esplendor.

Ver lo que necesitaba

me convence a desarraigar las cadenas del corazón.

1 onza de inspiración =

1,000 kilogramos de palabras, ilusiones, imágenes, verdades.

Declarar que no sigo la ciencia,

porque el arte me llama,

me fortalece.

Porque crear me llena.

Porque quiero demostrar mis lentes

y que observes la luz que me despertó.

Atrévete a mirar este caleidoscopio

que el color depicte su belleza

y que tu corazón despierte por igual.

Llegó el día...

Llegó el día en que mi mayor temor se hizo realidad

Y en ese instante dejé de soñar.

Cerré puertas y creé paredes,

Quemé puentes y me escondí.

De pequeña podría describirme como alguien alegre

Cariñosa, dadivosa.

Pero el frío del tiempo endureció mi corazón.

Sólo unos pocos se acercaron

Y con amorosos gestos ganaron mi corazón.

Llegó el día en que pensé: ¿de qué vale un corazón que no sueña?

No estoy siendo justa con los ángeles de mi vida.

Sin darme cuenta y sin querer,

mi falta de sueños pudo quebrar sus alas.

De esta manera,

Llegó el día en que una luz se encendió.

Temblorosa, temerosa, incierta pero segura, imaginé.

Imaginé lo que sería volver a soñar.

Vi como todo cambió mientras todo permanecía igual.

Cobré fuerzas y soñé.

Soñé por mí, soñé para ti.

Soñé porque esa es la fuente de la creatividad

Y ciertamente creo que crear para bien proviene del amor.

Una vez amé soñar,

Hoy, llegó el día de amar mis sueños.

Un ratito más

Hoy, con las ganas de escapar, tomo la decisión de leerte, sí, leerte. Quiero admirar las palabras que reflejan tu ser. Tu visión del mundo. Cómo te expresas hacia los demás. Cuáles son las cosas que te hacen ser y que son tan importantes para ti como para que las grites a la humanidad. Un grito contenido en dibujos lineales, formas extrañas que invocan pensamientos y mundos animados. Y me pierdo y me encuentro en esas palabras. Contemplo el estado de mi corazón y la voluntad que desea. ¿Cómo le digo al mundo que su anhelo es arroparse entre letras? ¿Cómo le hace sentir a la razón que su pasión son los pasos que muestran visiblemente lo que hay en su interior? ¿Cómo puede descubrir la ecuación para detener el tiempo y encontrar el momento de disfrutar de su pasión? Quizás por eso últimamente me está llamando la atención. Me obliga a mirarlo, hablar y enseñarle de razones y de porqué debe contenerse por un momentito más. Sólo es un momentito. Y es que mi caminar se ha guiado por lo que este segundo dicta que haga, porque lo que estoy aprendiendo hoy, será la base para desarrollar lo que mi corazón tanto ansia. Y me doy cuenta que no estoy ignorando esa razón de vivir, es que estoy preparando el terreno de su casa. Es que estoy construyendo los planos, diseñando las columnas y decorando sus interiores. Que sólo es cuestión de un ratito más, un ratito más para vivir dónde y cómo siempre soñé.


¿A dónde miras?

El salmo 78 es un capítulo de 72 versículos que resume la trayectoria del pueblo de Israel -desde su liberación, viaje por el desierto, hasta llegar a la generación de David. Este capítulo muestra todo lo que Dios hizo por su pueblo, todos los milagros y maravillas que realizó en Egipto y el desierto, y como aún así Dios se sintió traicionado (ver.58-59) por la desconfianza de su pueblo y cómo adorararon a otros dioses.

Se menciona como Dios trajo las plagas, abrió el mar, partió en dos una piedra para que brotaran torrentes de agua y el pueblo comenzó a decir: perfecto, sació nuestra sed, pero Dios no nos podrá proporcionar carne para comer.

¿Cuántas veces caemos en esta actitud? Vemos como Dios va obrando de manera sobrenatural y de repente: ey! pero xyz no lo podrá cumplir. ¿Qué es lo que pasa por nuestra mente para llegar a ese estado? ¿Qué cambió dentro de nosotros para comenzar a desconfiar en la Palabra y Promesas que Dios nos ha dado? Puede ser tan variado como los colores, pero una de las cosas más comunes o quizás la raíz sea que comenzamos a mirar hacia el lado en vez de hacia arriba. Como le pasó a Pedro mientras caminó sobre el agua que apartó su mirada de Dios y se fijó en las olas y vientos que pudieron arrementer contra él.

Pero, la pregunta de los 64,000 chavitos: ¿Qué nos hace desviar nuestra mirada de Dios?
-No vemos cumplidas algunas promesas tan rápido como otras.
-Vemos como a otros les va mejor y en nuestra opinión entendemos que no son tan fieles como uno.
-Quizás nuestro tiempo de oración y reflexión comienza a disminuir.
-A veces nos cansamos de esperar en el momento perfecto de Dios y queremos las cosas YA!!!!

Pero he entendido que nuestra relación con Dios es como escalar una montaña. Cada paso te acerca más a la cima, pero casa paso requiere más compromiso, confianza y fidelidad de nuestra parte. El atleta que escala montañas debe estar en tremenda condición física y para nuestro continuo caminar con Dios debemos estar en tremenda condición espiritual. Comer saludable- Leer la Biblia y ejercitarnos regularmente- Orar. Obviamente, hasta el mejor de los atletas se cansa y nosotros como cristianos y fieles seguidores de Jesús podemos encontrarnos desanimados. Pero es en ese preciso momento donde debemos evaluar ¿qué pasó? ¿por qué me siento así? ¿a quién o a qué estoy mirando? hacer los ajustes necesarios (que casi siempre sabemos cuáles son) y seguir hacia adelante.

Dios es la meta, Jesús es el camino y el Espíritu Santo es la fuerza y poder para andar el camino y llegar a la meta.


Quiero Escribir

Quiero escribir y que cada letra ilumine almas.

Quiero que cada metáfora cale profundo en los corazones.

Quiero que cada palabra emita su pura esencia, impactando los ojos del lector.

Quiero transmitir paz, esperanza, positivismo, amor.

Quiero labrar la tierra de seres que desean ser fértiles.

Quiero colocar semillas en seres listos, que desean crecer y construir un mundo mejor.

Quiero que mis palabras vivan dentro de otras personas,

que los motiven a mirar hacia arriba, a descubrir de donde emana la paz y cómo encontrar la alegría genuina.

No quiero escribir sílabas sin voz, si no que griten con todo fervor

cuan dulce es la vida y cuan poderoso es nuestro Dios.

Escribir

Escribir duele

Duele porque me hace pensar

en lo que no anda bien.

En cálidos veranos convertidos en inviernos

o en memorias que a su paso recuerdan lo pérdido

y como todo ha caido en un abismo.

Escribir da sabiduría.

Trae a la superficie tesoros escondidos

o cofres vacíos de oro y diamantes

pero lleno de luces

únicas y esplendorosas,

radiantes e iluminadoras

que dirigen a los corazones perdidos.

Escribir encierra.

Expone al universo ideas

que luego quedan confinadas

a los límites de la tinta o el carbón,

sin más ni menos

en papeles o pantallas,

quedan eternamente plasmadas.

Escribir libera.

Libera emociones, sentimientos

risas y lágrimas

desánimos y esperanza

inventos e historias

soledad y amor.

Libera el alma.

Una voz silenciada por miedos y fantasmas

Liberada por la esperanza de ser leída

y nuevamente cobrar vida.

Porque al adentrarse y abrirse en mentes ajenas

germinan revelaciones

y despiertan sentidos

mostrando a su paso

cuartos por arreglar,

pasadisos por iluminar

y caminos por recorrer.

Explorando recovecos

Sentada, me decido a plasmar físicamente esos recovecos inexplorados de mi ser.

Explorando su contenido, caóticos y misteriosos algunos

Pacíficos y artísticos otros,

Como la variable constante de un amor inexplicable unía estratégicamente cada esencia.

Y como esa electrícidad fervorosa intrigaba mis sentidos.

y sobre analizando metáforas a dibujar

intento recordar las cuatro líneas que al despertar soñaron un deseo.

El deso materializado en estos instantes donde me detengo a pensar

y exteriorizar lo que hay dentro de mí.

No,

no recuerdo las líneas,

pero sí recuerdo que una línea hablaba del viento

y otra del cielo.

De como hoy decidí sentarme a plasmar físicamente esos recovecos en mi interior,

pensamientos interrumpidos por la brisa que me exponía con sutileza

la velocidad con la que vivía.

Como el pasado rápido quedaba atrás

y cuán delicioso es recibir con ansias ese futuro convertido en presente.

Recuerdo el cielo,

y las nubes.

Como el cielo nunca es el mismo

y las nubes siempre tienen una historia que contar.

Que si con tiempo y admiración las observamos

no tardarán en mostrarte sus maravillas.

Y por último recuerdo un debatir.

El fabuloso debatir del tiempo.

Si mirar el pasado era bueno o malo,

si era beneficioso de alguna manera.

Y si realmente había retrocedido a historias pasajeras

con el momentum de revivir algo nuevo.

Concluí que no había retrocedido,

sino que había vuelto a casa.

A ese lugar donde te sientes a gusto

confiado y amado.

No fui a añorar lo que una vez fue,

sino que regresé a ser lo que simplemente soy.

Asombrada

Y cómo es posible que viendo la luz halla caído tan profundo. Cómo es que he vuelto al lugar donde mil lágrimas derramé, cómo es que tan sabios consejos olvidé, y aún con grande esfuerzo fallé. Cómo es que aún así tus manos me hallan tomado. Y tu dulce melodía entre susurros halla danzado. Me sacudes, despiertas y das vida. Genuinamente sin ti no existiría. Espirales descendentes me atraparon, pero notas de luz a la superficie me llevaron. Y aún en medio del dolor, renuevas mis latidos con amor.